María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz el año pasado, le entregó su premio al presidente Donald Trump el jueves durante una reunión en la Casa Blanca.
Horas después, Trump recurrió a las redes sociales para agradecerle.
“María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado”, escribió. “Un gesto tan maravilloso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!”
La Casa Blanca compartió en redes sociales una imagen de Trump sosteniendo el marco que contenía la medalla del Nobel. La inscripción señala que su “acción principista y decisiva para asegurar una Venezuela libre” ha sido reconocida. El Comité Nobel ha dicho que el Premio de la Paz no es transferible.
Por su parte, Machado, hablando con periodistas más temprano tras reunirse con Trump, dijo que había hecho la entrega “como un reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”.
El gesto, altamente inusual, llegó después de meses en los que el presidente estadounidense había insistido en que merecía el premio que ella recibió por buscar una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
Machado había dedicado repetidamente el premio a Trump y había elogiado la operación militar estadounidense, ocurrida hace casi dos semanas, que derrocó al histórico líder autoritario de Venezuela, Nicolás Maduro. Trump ha dejado claro que considera que merecía el premio, diciendo que puso fin a varias guerras y criticando a Noruega por haberlo pasado por alto.
Más allá de celebrar la intervención estadounidense en su país, Machado ha guardado silencio sobre una campaña de bombardeos contra embarcaciones que, según Trump, se utilizan para el contrabando de drogas. Los ataques estadounidenses han causado la muerte de más de 100 personas.
No está claro qué obtuvo Machado de su reunión con Trump. Después de derrocar a Maduro, él se negó a instalarla en el poder, diciendo que “es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto” necesario para liderar el país.
Recuentos de votos verificados de manera independiente en las elecciones presidenciales venezolanas de 2024 mostraron que el partido de Machado había derrotado a Maduro por un amplio margen. Sin embargo, las autoridades venezolanas declararon a Maduro como vencedor, y su gobierno emprendió una dura campaña de represión contra los críticos del resultado.
Hablando con simpatizantes y periodistas en Washington el jueves, Machado dijo que estaba “impresionada” por la claridad de Trump sobre la situación de su país y por “cuánto le importa”.
Sus esfuerzos por acercarse a Trump han sido recibidos con desdén al otro lado del Atlántico, en Noruega, donde el premio es considerado no solo prestigioso y cargado de simbolismo, sino también como la principal herramienta de poder blando del país, y donde Trump es profundamente impopular. El Instituto Nobel, que otorga el galardón, ha entrado en un serio modo de control de daños.
Este artículo apareció originalmente en The New York Times.
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