En algunas plataformas de mercados de predicción, ahora es posible hacer apuestas con dinero real sobre si Jesucristo regresará antes de que termine el año 2026. Estos mercados permiten que los usuarios coloquen apuestas en contratos que se resuelven en “Sí” o “No”, según ocurra o no el evento. Tradicionalmente, en el cristianismo se enseña que nadie puede conocer el día o la hora del regreso de Jesús, por lo que intentar predecir una fecha es considerado teológicamente incierto.
La aparición de estas apuestas muestra tanto la fascinación pública con la idea de la Segunda Venida, como la expansión de los mercados de predicción como herramienta financiera, donde la gente especula sobre eventos futuros con base en probabilidades. Algunas personas participan por curiosidad, otras por la novedad, y otras por la posibilidad de obtener un beneficio económico.
Mientras muchas tradiciones cristianas sostienen que es imposible saber cuándo ocurrirá la Segunda Venida, estos mercados la tratan como si fuera un evento predecible, asignándole probabilidades de ocurrencia y permitiendo que se negocie como si fuera una apuesta. Esto mezcla aspectos de fe religiosa y comportamiento económico de formas provocadoras.
Los críticos señalan que monetizar creencias sagradas puede trivializar aspectos importantes de la fe, mientras que los defensores ven estas apuestas como una forma de cuantificar expectativas o tendencias culturales en torno a ese tema. A pesar del debate, estas plataformas continúan atrayendo apuestas y contribuyen a una conversación más amplia sobre cómo la tecnología y las finanzas interactúan con creencias antiguas.
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