Rusia endureció el martes su postura sobre un posible acuerdo de paz con Ucrania tras el presunto ataque ucraniano con drones contra una residencia de Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, una acusación que Kiev ha rechazado firmemente.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que el supuesto ataque tenía como objetivo boicotear las negociaciones, señalando que Moscú tomó nota de la negativa ucraniana. También acusó a algunos medios occidentales de “respaldar” la versión de Kiev.
Peskov evitó revelar si Putin se encontraba en la residencia en el momento del presunto ataque, argumentando que, dadas las circunstancias actuales, esa información no debe hacerse pública.
Consultado sobre si Rusia contaba con pruebas físicas del ataque, indicó que las defensas aéreas interceptaron los drones y que cualquier pregunta sobre los restos debía dirigirse al Ministerio de Defensa.
Ucrania: “Rusia no ha presentado ninguna evidencia”
Ucrania sostuvo que Moscú no ha aportado ninguna prueba creíble para respaldar la acusación. El viceministro de Exteriores Andriy Sybiga afirmó que se trata de una afirmación fabricada.
Las versiones contrapuestas se suman a las tensiones ya elevadas del conflicto, que está próximo a cumplir tres años, con Moscú señalando un tono diplomático más duro y Kiev calificando la acusación de infundada.
India pide moderación y regreso a la diplomacia
El primer ministro indio Narendra Modi expresó preocupación por los informes sobre el presunto ataque y llamó a la moderación y a redoblar los esfuerzos diplomáticos.
En X escribió:
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