El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó la actuación del cantante puertorriqueño Bad Bunny en el Super Bowl y calificó el baile como “asqueroso”. También dijo que el espectáculo fue inapropiado para un evento deportivo visto por millones de familias.
Sus comentarios llegaron después del show de medio tiempo, que tuvo coreografías enérgicas, efectos de escenario coloridos y una lista de canciones con los mayores éxitos del artista. La actuación generó mucha atención en internet, con fanáticos que la elogiaron y otros que debatieron su tono y contenido.
Críticas de Trump a la actuación
En su reacción, Trump se centró en el baile y la presentación, y los describió como inadecuados para una transmisión nacional. Dijo que el Super Bowl debería reflejar valores de entretenimiento más tradicionales y afirmó que el espectáculo no cumplía con esos estándares.
Sus comentarios se difundieron rápidamente en redes sociales. Algunos seguidores apoyaron sus críticas y dijeron que el contenido era demasiado provocativo para un evento familiar. Otros lo acusaron de atacar a una estrella popular de la música latina y de rechazar la cultura pop actual.
Reacciones divididas en internet
La controversia se extendió rápidamente en las plataformas sociales. Algunos usuarios estuvieron de acuerdo con Trump y señalaron que el show era demasiado atrevido para un evento familiar. Otros defendieron a Bad Bunny y describieron la actuación como enérgica, moderna y representativa de las tendencias musicales globales.
Los fanáticos del cantante recordaron que el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl siempre ha tenido actuaciones intensas y coreografías llamativas. También afirmaron que las críticas reflejan una división cultural sobre los cambios en las normas del entretenimiento.
Debates culturales continuos
Los comentarios de Trump son uno más en una serie de reacciones de figuras políticas a momentos de la cultura popular. El expresidente ha opinado con frecuencia sobre eventos de entretenimiento, deportes y medios, y suele presentar sus respuestas en torno a temas de tradición, valores e identidad nacional.
El episodio vuelve a mostrar cómo grandes eventos culturales, como el Super Bowl, pueden convertirse en puntos de debate político y social en Estados Unidos.
El fin del Artículo