El Pentágono informó al Congreso que, en los primeros seis días de la guerra contra Irán, Estados Unidos gastó más de 11.300 millones de dólares, según indicaron funcionarios del Departamento de Defensa durante una sesión informativa a puerta cerrada en el Capitolio el martes. La cifra fue mencionada por tres personas familiarizadas con la reunión.
La estimación no incluye muchos costos adicionales, como el despliegue previo de equipo militar y personal antes de los primeros ataques. Por esta razón, los legisladores esperan que el monto aumente considerablemente a medida que el Pentágono continúe calculando los gastos acumulados durante la primera semana del conflicto.
Aun así, parece ser la evaluación más completa que el Congreso ha recibido hasta ahora, en medio de crecientes preguntas sobre los objetivos, el alcance y la duración de la guerra.
Anteriormente, The New York Times y The Washington Post informaron que funcionarios de defensa dijeron en sesiones informativas al Congreso que el ejército gastó 5.600 millones de dólares en municiones solo en los primeros dos días del conflicto.
Esta cifra es mucho mayor de lo que se había revelado públicamente. El Center for Strategic and International Studies había estimado que las primeras 100 horas de la operación costaron 3.700 millones de dólares, es decir, unos 891,4 millones por día.
La primera ola de bombardeos utilizó armas como la bomba planeadora AGM-154, cuyo costo oscila entre 578.000 y 836.000 dólares por unidad. La Marina estadounidense compró alrededor de 3.000 de estas bombas hace casi dos décadas. Desde entonces, el ejército ha señalado que buscará usar bombas mucho más baratas, como el Joint Direct Attack Munition (JDAM). La ojiva más pequeña cuesta aproximadamente 1.000 dólares, mientras que el kit de guía cuesta alrededor de 38.000 dólares.
En el plano político, algunos republicanos, incluido el senador Mitch McConnell de Kentucky, presidente del subcomité que financia al Pentágono, han instado durante varias administraciones a aumentar el gasto en la producción de municiones.
Sin embargo, otros republicanos se han mostrado reticentes a incrementar el financiamiento militar y, en los últimos días, han cuestionado la idea de aprobar un paquete adicional costoso para un conflicto que temen pueda prolongarse indefinidamente. Por su parte, los demócratas también han expresado dudas sobre apoyar una medida de financiamiento de emergencia para la operación.
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