El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue visto con una erupción roja en un lado del cuello durante una ceremonia de la Medalla de Honor el lunes. La marca generó nuevas preguntas sobre su estado de salud.
En un comunicado, el médico personal del presidente, el doctor Sean Barbabella, explicó que la erupción fue causada por una crema utilizada como “tratamiento preventivo para la piel”, según informó CNN. El comunicado no detalló el motivo específico del tratamiento.
“El presidente Trump está usando una crema muy común en el lado derecho del cuello, que es un tratamiento preventivo para la piel”, afirmó el doctor Barbabella. “El presidente utilizará el tratamiento durante una semana, y se espera que el enrojecimiento dure algunas semanas”, añadió.
Las dudas sobre la salud de Trump han aumentado en los últimos meses. El año pasado, en febrero, fue visto con lo que parecía maquillaje en la mano. También ha sido fotografiado en varias ocasiones con moretones en las manos. En diciembre, pareció somnoliento durante una reunión del gabinete.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró anteriormente: “El presidente Trump tiene moretones en la mano porque está constantemente trabajando y estrechando manos todo el día, todos los días”.
En julio del año pasado, la Casa Blanca informó que Trump había sido diagnosticado con insuficiencia venosa crónica después de notar hinchazón en las piernas.
“El presidente se sometió a un examen integral, que incluyó estudios vasculares diagnósticos. Se realizaron ecografías Doppler venosas bilaterales de las extremidades inferiores, que revelaron insuficiencia venosa crónica, una condición benigna y común, especialmente en personas mayores de 70 años”, señalaba un memorando de la Casa Blanca en ese momento.
En una entrevista en enero con The Wall Street Journal, Trump dijo que estaba tomando “más aspirina” de la recomendada por los médicos, aunque aseguró que su “salud es perfecta”.
“Dicen que la aspirina es buena para adelgazar la sangre, y no quiero sangre espesa fluyendo por mi corazón”, comentó Trump. “Quiero sangre agradable y delgada fluyendo por mi corazón. ¿Tiene sentido?”
También señaló que se arrepentía de haberse sometido a estudios avanzados del corazón y del abdomen durante un chequeo de rutina en octubre.
“En retrospectiva, fue una pena haberlos hecho, porque les dio un poco de munición”, afirmó. “Habría estado mucho mejor si no me los hubiera hecho, porque el hecho de que me los hiciera hizo que dijeran: ‘Oh, vaya, ¿hay algo mal?’ Bueno, no hay nada mal.”
El fin del Artículo