Ghislaine Maxwell, colaboradora de Jeffrey Epstein, se negó el lunes a responder preguntas ante un comité del Congreso de Estados Unidos y afirmó que solo hablaría si el presidente Donald Trump le concede clemencia.
Maxwell, de 64 años, cumple una condena de 20 años por tráfico sexual y fue citada por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para declarar sobre su relación con Epstein. Sin embargo, en lugar de responder, invocó su derecho de la Quinta Enmienda a no autoincriminarse.
“Como se esperaba, Ghislaine Maxwell se acogió a la Quinta Enmienda y se negó a responder cualquier pregunta”, declaró el presidente del comité, James Comer, calificando la decisión como “obviamente muy decepcionante”. Añadió que los legisladores tenían numerosas preguntas sobre los delitos cometidos por ella y Epstein, así como sobre posibles co-conspiradores.
Su abogado, David Markus, señaló que Maxwell estaría dispuesta a hablar públicamente si Trump le concede clemencia. “Si este comité y el pueblo estadounidense realmente quieren escuchar la verdad sin filtros, hay un camino claro”, afirmó. También aseguró que Trump y el expresidente Bill Clinton son “inocentes de cualquier delito” y que Maxwell puede explicarlo.
Maxwell es la única persona condenada en el caso Epstein, quien murió en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio. Fue declarada culpable en 2021 por reclutar y facilitar menores para Epstein, quien mantenía vínculos con influyentes figuras del ámbito político, empresarial y académico.
Su comparecencia se produce tras la reciente publicación de millones de documentos relacionados con la investigación. Aunque el Departamento de Justicia ha indicado que no se esperan nuevas acusaciones, varias figuras públicas han enfrentado escrutinio o renuncias por sus vínculos con Epstein.
El legislador demócrata Suhas Subramanyam, presente en la sesión a puerta cerrada, afirmó que Maxwell no mostró remordimiento y calificó su postura como una estrategia para obtener un indulto presidencial.
El comité también ha citado al expresidente Bill Clinton y a Hillary Clinton para declarar sobre sus interacciones con Epstein. Ambos han solicitado que sus testimonios sean públicos para evitar la politización del proceso. Trump, quien también tuvo relación con Epstein en el pasado, no ha sido citado por el comité, controlado por los republicanos.
Inicialmente, Trump se opuso a la publicación de los archivos de Epstein, pero posteriormente firmó una ley que ordenó su divulgación, en medio de una creciente presión pública ante sospechas de que personas poderosas vinculadas al caso estaban siendo protegidas.
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